miércoles, 21 de noviembre de 2012

LOS MORDISCOS EN LOS PRIMEROS AÑOS DE EDAD:





 ¿Por qué los niños muerden?

Morder es una conducta que algunos niños en edades comprendidas de 1 a 3 años presentan. Existen diferentes razones de porque lo hacen, pero en cualquier caso es necesario enseñarles desde el primer momento las consecuencias que acarrea el morder.
Para poder comprender este problema debemos entender por qué los niños muerden.
Los bebés emplean su boca para explorar, aprender y también para relacionarse. Es una de las partes de su cuerpo que se encuentran más desarrollada. En ocasiones con la dentición necesitan calmar sus encías con lo cual muchas veces muerden porque carecen de autodominio y actúan impulsivamente.
En el caso de niños de 1 a 3 años las razones son diferentes. A esta edad comienzan a socializar, a relacionarse con sus pares, pero aún no poseen un lenguaje ni tienen las habilidades suficientes para comunicarse. Morder es una manera de conseguir un juguete o llamar la atención. También lo hacen cuando están nerviosos o se sienten frustrados: ante situaciones nuevas, la llegada de un hermanito, el ingreso al jardín de infancia… Otros niños sencillamente muerden por imitación.
En edad prescolar a los 3 años, la conducta de morder suele desaparecer. A estas edades los niños ya comienzan a tener habilidades de comunicación que permiten la convivencia con sus compañeros. Un niño que muerde frecuentemente en la esta  etapa puede estar presentando problemas emocionales.

Consejos para los papás ¿qué hago si mi hijo muerde?

·         Lo primero que hay que hacer es observar cuando y porque está conducta aparece. Cuando un niño muerde siempre debemos transmitirle que la agresión no es aceptada. Debemos intervenir con rapidez, pero con calma y mostrarle nuestra desaprobación.
·         Hay que explicarle que “no se puede hacer daño” mirándole a los ojos. Si el niño esta jugando debe separarse de la actividad (dos minutos son suficientes), si quiere continuar jugando con los demás tendrá que parar de morder. También es aconsejable que tenga una conducta reparadora: ayudarle a curar al amigo, darle un beso, pedirle disculpas…
·         Prohibir una conducta no significa que el pequeño entienda cual es la conducta acertada.
A los niños hay que servirles ejemplos a seguir; por ejemplo mostrarles nuevas formas de relación, utilizar el lenguaje, esperar turnos, pedir prestado, acariciar a sus amigos…
·         Cuando el niño exhiba conductas positivas (pedir permiso para coger el juguete de otro niño, por ejemplo) debemos elogiarle, valorarles cuando estén jugando de manera “pacífica” con otros pequeños.
·         Nunca debemos responder con la misma acción: morder a un niño que muerde es un gran error como también “enseñarle al niño a que se defienda “. Cuando son muy pequeños no pueden relacionar el dolor que sienten con el que causan cuando muerden a los demás.
No utilices la violencia ni la humillación para erradicar el comportamiento. Dialoga, háblale con firmeza y coherencia manteniendo siempre la calidad del vínculo afectivo.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Pastel de verduras



Querida familia os proponemos esta fácil y deliciosa receta para prepara un plato cargado de vitaminas y muy sabroso.
Esperamos que lo disfrutéis.
Pastel de verduras
INGREDIENTES:
Para el recipiente del vapor:
- 500 g de calabacines sin pelar
- 500 g de zanahorias
- 500 cl de agua
- sal y pimienta
Para el cuajo:
- 4 huevos
- 200 cl de nata líquida
- 30 g de mantequilla
- sal y pimienta.
Para poner entre capas:
-150 g de queso en lonchas para fundir.
Para el gratinado:
- 100 g de queso emmental.
Para cuajar el pastel:
- 800 cl de agua.
PREPARACIÓN:
Poner las verduras en la jarra de la SABORES MIX y programar 10 s, vel. 5-6, si es verdura blanda o dura. La pondremos en el recipiente del vapor, añadir el agua en la jarra y cocer las verduras 15 min, 120°, vel. 2. Sacar y reservar encima de un papel de cocina para que absorva el agua.
Sacar el agua de hervir las verduras y poner los ingredientes del cuajado y programar 6 min, 90°, vel. 4. Forrar un molde de plum-cake con papel film transparente que quepa en el recipiente del vapor. Para montar el pastel, poner en el molde todas las veduras, el cuajo, el queso, todo junto o montar como una lasaña: una capa de calabacín, una de queso, una de cuajo, una de zanahorias, otra de queso, otra de cuajo, seguimos el orden hasta acabar con una de calabacín.
Sazonar cada capa. Tapar con papel de aluminio y colocar dentro del recipiente del vapor. Lavar la jarra y echar los 800 cl de agua, colocar el recipiente del vapor encima y programar 50 min, 120°, vel. 2. Desmoldar en frío, colocar en una fuente que pueda ir al horno y gratinar.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Consejos para padres

Los miedos en los niños pequeños como afrontarlos y superarlos.



El miedo de los niños es de carácter evolutivo. A medida que los niños van cumpliendo años, van pasando por diferentes etapas y van experimentando diferentes miedos infantiles, que cambian a medida que se van superando. Dentro de esta evolución, los niños deben ir superando unos miedos para enfrentarse con valentía a los siguientes. El problema de los miedos de los niños aparece cuando estos miedos no evolucionan, se enquistan y no desaparecen de una etapa a otra del crecimiento.

Superar cada miedo es importante. Generalmente, esto es algo que sucede de manera natural, pero a veces, no es tan fácil para algunos niños debido a que pueden estar vinculados a experiencias desagradables, por ejemplo. Los padres deben ser los primeros que deben darse cuenta de esta circunstancia y ayudar a sus hijos a superar sus miedos.

¿Cómo ayudar a superar los miedos de los niños?

1. Miedo a los extraños
a) Es el primer miedo que se manifiesta en el bebé alrededor de los nueve meses. A esta edad, empieza a extrañar a sus adultos de referencia cuando no están cerca y no quiere abandonar los brazos de papá y de mamá para quedarse con otra persona, que aunque la haya visto antes, probablemente no la recuerde.
b) Hablar con personas desconocidas es un riesgo, que los niños deben aprender, pero evitando que aumenten sus miedos, transmitiendole siempre confianza y seguridad. Enseñale a ser precavido y a no aceptar objetos, caramelos o invitaciones de extraños.
Educación positiva: Respeta el miedo del niño y no le menosprecies por tener miedo, diciéndole que es un miedoso... Elogia sus avances aunque sean mínimos y así le ayudarás a ser cada día un poco más valiente. Para evitar que tu bebé manifieste un acusado miedo a la separación de sus padres, desde los seis meses fomenta el contacto con familiares y otras personas, para que cuando llegue el momento esté familiarizado con otras personas.

2. Miedo a la separación
Generalmente, se focaliza en la figura de la madre y tiene lugar al inicio de la escuela infantil o del colegio o debido a un divorcio. Este miedo surge cuando el niño sufre al ser separado de las personas a las que está afectivamente unido, sobre todo, de su madre.
Con la verdad por delante. Informar al niño con naturalidad sobre lo que está pasando, le ayudará mucho a superar su miedo. Es mejor para él hablarle abiertamente de que papá o mamá vendrá el fin de semana para jugar con él o a recogerle a la salida de la escuela, con un lenguaje claro y sencillo, que él pueda entender, que mentirle o disfrazarle la realidad, que en ocasiones puede alimentar más sus miedos que transmitirle tranquilidad.

3. Miedo a los cambios
Los hábitos y las rutinas aportan seguridad a los niños y bebés y, por tanto, un cambio de casa, de colegio, de cultura, de país, de amigos.... puede convertirse en una pesadillla para el niño. Para evitar que los cambios produzcan miedo en el niño, hay que anticiparse y contarle qué va a ocurrir, de esta manera, el niño podrá prepararse psicológicamente para la nueva situación. Es importante que le hables del nuevo cambio con optimismo y esperanza hacia una situación mejor.
Prepárale para lo que vendrá. Para evitar que los cambios produzcan miedo en el niño, hay que anticiparse y contarle qué va a ocurrir, de esta manera, el niño podrá prepararse psicológicamente para la nueva situación. Es importante que le hables del nuevo cambio con optimismo y esperanza hacia una situación mejor.

4. Miedo a la oscuridad
Evita que el niño sufra experiencias negativas y repentinas, y coloca en su dormitoriio una pequeña luz encendida o un piloto luminoso para que pueda ver y su habitación nunca esté a oscuras del todo. Uno de cada tres niños teme a la oscuridad.
Evita experiencias negativas y repentinas. Ten en cuenta que este miedo a la oscuridad puede surgir a partir una mala explicación de cuentos de monstruos, o a partir de pesadillas y situaciones imaginarias. Por este motivo, selecciona películas y programas infantiles adecuados a su edad y escoge lecturas apropiadas.

5. Miedo a los truenos y a las tormentas
Las tormentas y el ruido de los truenos que, en muchas escenas de ficción, están asociadas a relatos de miedo pueden hacer crecer el miedo de los niños a estos fenómenos naturales.
Evita sobreproteger a tu hijo. Para acostumbrar al niño a los truenos y a las tormentas, acércale desde pequeño a la ventana cuando llueva para que vea los truenos y los relámpagos como algo natural y normal relacionado con el mal tiempo. Explícale que se trata de un fenómeno natural pasajero, que no le hará ningún daño. Aprender a enfrentarse a los problemas desde pequeño, le convertirá en una persona independiente y con recursos propios para afrontar las complicaciones.

6. Miedo a los animales
La vida en las ciudades hace menos frecuente el contacto con animales, de manera que es normal que los animales, por desconocidos, causen miedo en los niños.
Mantén la calma en situaciones de estrés. Evita transmitirle el miedo a tu hijo o que te vea estresada o temosa ante la presencia de un animal. Conviene familiarizar a los niños con los animales desde que son pequeños. Enseñarles a respetarles y a cuidarles es fundamental para alejar su miedo. No obstante y siempre con naturalidad debes advertir al niño del peligro que puede correr si se acerca a un animal desconocido. En este caso, siempre conviene guardar la distancia.

7. Miedos escolares
Son muchos los miedos que giran en torno al colegio. En los niños más pequeños es común la ansiedad anticipatoria o el miedo en los momentos previos a la llegada al colegio y en los niños más mayores aparecen otros como el miedo al fracaso escolar y al castigo, el miedo social ante actividades que deben realizarse en público como leer, exponer un trabajo... y el miedo al malestar físico.
Fomenta la resolución de problemas por parte del niño. Debido a que los niños pasan la mayor parte de su tiempo en el colegio ayudarles a construir una sólida autoestima, que les proporcione seguridad en sí mismos, es lo más recomendable que podemos hacer los padres. Evita que siempre recurra a ti para obtener una solución, porque estarás impidiendo que desarrolle su autonomía e independencia.

8. Miedos nocturnos
La mayoría de los miedos nocturnos están relacionados con otros miedos como por ejemplo el miedo a la oscuridad, a la soledad, a la separación, a los sueños y pesadillas... Cuando el problema reside en la dificultad del niño para dormirse sólo conviene encontrar la causa real de su miedo para desmontarlo poco a poco.
Resta importancia a los miedos y temores de tu hijo. En ocasiones, conviene desdramatizar para desmontar el miedo del niño. Conviene recordar al niño que sus miedos son normales y que forman parte de su desarrollo.

9. Miedo al daño físico
Saltar de un trampolín, ir a demasiada velocidad en la bicicleta... puede suponer un riesgo para la integridad física de los niños. Algunos pueden dejar incluso de hacer algunas actividades deportivas por miedo al daño y al dolor debido a las faltas personales o entradas en el terreno de juego.
Potencia la valentía del niño. Anímale a realizar el deporte o la actividad física que le gusta, para que se vaya enfrentando poco a poco a situaciones que le provocan temor. Subraya sus comportamientos valerosos.
10. Miedo a la muerte
Una experiencia negativa en torno a la pérdida de un ser querido puede desencadenar el miedo a la muerte en el niño, por no saber qué nos espera más allá de la vida.
Disimula tus temores. Muchas personas prefieren no pensar en este tema, pero recuerda que  los niños aprenden por imitación y tu hijo podría desarrollar fobias sólo porque las tienes tú.
Fuente; Marisol Nuevo

lunes, 12 de noviembre de 2012

Recetas



El gusano divertido
Tenéis alguna fiesta para niños este fin de semana? Si hacéis estos canapés variados presentados en forma de gusanito tenéis el éxito asegurado. Podemos unir muchísimos mini emparedados y formar un bichito grandísimo. 
Para decorarlo (ojos, antenas…) es mejor que os ayuden los pequeños, le suelen echar imaginación.
Necesitareis:
·         crakers o biscottes
·         embutido
·         queso en lonchas
·         queso en crema
·         patés
·         mantequilla
·         verduras, aceitunas y salsas para decorar
Preparación:
Primero elegimos la bandeja donde vayamos a servir el gusanito.
Empezaremos por la cabeza, e iremos uniendo los canapés para formar el cuerpo.
Podemos elegir queso en crema o patés y servirlo en el plato en forma esférica con ayuda de una cuchara para los helados o simplemente con dos soperas.
Entonces vamos haciendo emparedados con el pan o los crakers con el relleno que elijamos. Unimos los montaditos untando entre las galletas un poco de mantequilla, por ejemplo.
Decoramos el gusano.
Para las antenas podemos usar bastoncitos de pimiento o zanahoria, trocitos de aceituna, para los ojos, ketchup para la boca…