martes, 12 de marzo de 2013

Sandwich especial para el Día del Padre




El Día del Padre es una fiesta muy especial tanto para los papás como para los niños. Es la mejor ocasión para demostrarles cuánto les queremos y alegrarles el día con esta receta de sándwich especial para el Día del Padre.
Una receta para niños fácil de preparar, podemos dejar que sean ellos quienes monten el sándwich una vez que estén preparados los ingredientes. Cocinar con niños se convertirá en una experiencia única para los papás.

Ingredientes
  • 4 rebanadas de pan de molde
  • 1 aguacate
  • 2 tomates
  • 200 gr. de bacon
  • 1 lechuga
  • 100 gr. de queso de untar
  • Aceite de oliva
  • Mantequilla (o aceite)
Preparación del sándwich especial para el Día del Padre
1. Untar las rebanadas de pan con mantequilla (o aceite). Calentar una sartén a fuego medio y echar las rebanadas, dar la vuelta cuando estén doradas para que se tuesten por los dos lados. Sacar y reservar.
2. Lavar bien la lechuga, el aguacate y el tomate. Cortar varias hojas de lechuga en tiras y el aguacate y el tomate en rodajas.
3. Echar un chorrito de aceite en una sartén, cuando esté caliente y a fuego fuerte freír el bacon hasta que esté crujiente.
4. Para montar el sándwich untar el queso en los panes, colocar lechuga, tiras de bacon, rodajas de tomate y aguacate y cerrar con el otro pan. Ahora sólo quedar darle una buena sorpresa a papá!
 

lunes, 4 de marzo de 2013

Granola




Ingredientes 1:
4 t de copos de avena
½ t de coco rallado
¼ t pipas de girasol
½ t de avellanas molidas

Ingredientes 2:
1 plátano maduro
½ t de zumo de piña
½ t de dátiles
½ c/c de sal
Otros:
1t de pasa de uva
Preparación:
1) En un cuenco mezclar los ingredientes 1
2) Deshuesar los dátiles. Poner todos los ingredientes 2 en la batidora y triturarlos bien.
3) Verter los ingredientes húmedos sobre los ingredientes secos y mezclar todo bien.
4) Repartir sobre una bandeja un centímetro de espesor de esta masa y hornear a 100 Cº. Dejar la puerta del horno entre abierta y remover varias veces. Cuando la granola esté totalmente seca, sacar y añadir 1 t de pasas. Cuando se haya enfriado se puede guardar en fiambreras cerradas.

La granola se come a gusto con leche fría o caliente, con frutas troceadas, con compota de fruta, etc. También se puede utilizar como fondo de tarta añadiéndole una cuchara de aceite y de agua caliente para manejarlo. Se cubre con un relleno que no hace falta cocinar, como crema de vainilla, de limón, fresas y nata, etc.

lunes, 25 de febrero de 2013

La Timidez en la infancia



La timidez: una actitud recurrente 
Que tu hijo sea tímido es algo habitual en niños de corta edad: ante personas desconocidas o una situación nueva, es normal que  le cueste comunicarse, se muestre retraído o incluso se esconda detrás de ti. No obstante, si notas que esta ansiedad llega al punto de angustiarle, debes tomar cartas en el asunto para evitar que pueda tener problemas de socialización o escolarización en el futuro.
Prepara a tu hijo para vencerla          
Es muy importante que evites compararlo con otros niños y que le hagas entender que a todos nos resulta complicado relacionarnos con personas nuevas. No le obligues a participar en actividades en grupo si no está preparado; en cambio, anímale a que disfrute de las que más le gusten, llévalo a lugares donde pueda jugar con chicos de su edad y felicítale cuando haga algo que le suponga un esfuerzo.
¿A tu hijo le cuesta hacer amigos?
Aunque la mayoría de los niños no tiene problemas a la hora de relacionarse con personas de su edad, para algunos de ellos esta situación puede convertirse en un desafío. La timidez, un pequeño retraso madurativo o, sencillamente, la falta de habilidades sociales pueden dificultar la interacción de los pequeños con sus iguales. Sin embargo, no todo está perdido: a hacer amigos también se aprende.
Ayúdale a relacionarse
Un buen estímulo consiste en facilitar a tu hijo libros, series y películas infantiles que traten el tema de la amistad: te ayudarán a hablar con él y a animarle a conocer a otros niños. Invítale a trabajar la expresión corporal para mejorar su expresividad y hacer que venza sus reservas, o usar muñecos y marionetas para que aprenda a interactuar. Eso sí, no le presiones: cada uno tiene su tempo.

Muffins de queso emmental y jamón york




Ingredientes para 6 muffins:

  • 150grs de harina.
  • 1 cucharadita de levadura en polvo.
  • 2 huevos.
  • 180 ml de nata líquida para cocinar.
  • 1 pizca de sal.
  • 135 grs de queso Emmental rayado.
  • 3 lonchas finitas de jamón de york cortado muy finito.
  • 6 moldes de papel especial para muffins.

 Preparación:

Vertéis los huevos, la nata, la sal, la harina y la levadura en un bowl. Mezcláis con batidor manual o eléctrico (con la opción de montar claras) hasta que esté bien integrado. Añadís el jamón de york y  casi todo el queso (reservad si queréis algo para decorar y que quede gratinado).

Vertéis en los moldes de Muffins  con la masa que llegue a 2/3 de la capacidad del molde. Cubrís la masa con el  queso reservado (esto es opcional) y los ponéis en el horno precalentado a 180º durante 25-30 minutos. Veréis que la masa irá subiendo como si fuera una magdalena y se va dorando poco a poco.

Una vez pasado ese tiempo. Los sacáis. Dejáis enfriar unos 10 minutos y desmoldáis. Lo mejor es comerlos templados para que los peques disfruten del queso fundido, pero no se quemen con la masa.


Espero que si lo hacéis me digáis que tal. A nosotros nos ha encantado.


martes, 19 de febrero de 2013

LA ETAPA DEL “NO





De los 2 años a los 2 años y medio o 3, se define como la "edad del no".
El hecho de oponerse continuamente a todo, así como la constante voluntad de desobedecer y salirse siempre con la suya son la confirmación de que el pequeño se desarrolla correctamente. Es una edad en la que el niño quiere hacerlo todo solo, no quiere depender de nadie  y se opone a todo lo que signifique control por parte de sus padres.

El pequeño empieza a sentirse autónomo, le gusta ser independiente y por eso dice no a todo lo que se le pide.
La necesidad de "hacer las cosas solo", es totalmente sana y hay que animarla en lugar de obstaculizarla.
Los padres deben encontrar la forma de apañárselas entre dos necesidades: la de convencer al pequeño para que haga caso a las cosas necesarias del día a día y la de mostrarse autoritarios, pues se corre el riesgo de frenar el proceso que conduce al niño hacia la autonomía. No es ésta la edad más adecuada para enseñar al niño la obediencia ciega: obligarle a hacer un montón de cosas contra su voluntad podría, incluso, producir el efecto contrario al que se pretende. Es mucho mejor actuar con astucia.

¿No quiere ponerse el abrigo? Se puede fingir que se lo ponemos a su osito: es probable que entonces el niño condescienda y se lo ponga.
¿No quiere sentarse a la mesa a la hora de la comida? Se puede esconder su plato bajo la servilleta. Es posible que la curiosidad sea más fuerte que el deseo de pelearse y al niño le entren ganas de sentarse.

Paciencia y fantasía: son los ingredientes indispensables para idear cada día pequeños trucos que le convenzan a hacer caso a lo que le dicen, sin emprender auténticas luchas que en ningún caso favorecen ni al niño ni a quien se ocupa de él.